El mole verde con pollo es una receta que hunde sus raíces en la cocina prehispánica. Un platillo mexicano cargado de sabor y de nutrientes. Exquisito y completo a partes iguales. Y, por si fuese poco, una de esas comidas que se pueden disfrutar fuera de casa, llevándola en un táper a donde haga falta.
Cocer el pollo unos 35 minutos a fuego medio-bajo junto con 3 dientes de ajo, una cebolla y unas hojitas de laurel.
Moler las semillas de calabaza, las pimientas, los clavos, el orégano, el comino y las galletas María.
Triturar las hojas de espinaca, lechuga, perejil y cilantro junto con ⅔ de cebolla, 3 dientes de ajo, 3 chiles serranos, 6 tomatillos verdes, un puñado de sal y un vaso del caldo de haber cocido el pollo.
Dorar en manteca de cerdo unas rodajas de cebolla. Añadir las semillas y, después, un vaso de caldo de pollo. Más adelante, agregar el licuado de hojas verdes y una cucharadita de epazote seco.
Incorpora el pollo al mole verde. Mezclar todo y cocinar durante unos 15 minutos. Probar, corregir los sabores y servir.